El problema de los quirófanos del siglo XXI: las negligencias médicas

Las operaciones siempre han sido motivo de preocupación. No ya sólo por el riego que nos lleve a una sala quirúrgica sino por el riesgo que conllevan estas de por sí. Está claro que dependiendo dela gravedad de nuestras heridas o dolencias podremos esperar salir mejor o peor parados, pero hay factores que no controlamos como las negligencias medicas – para más información: www.atlasabogados.com.

Dentro de los agentes que no podremos controlar están los ambientales (huracanes), fallos técnicos (que falle algún aparato) y los fallos humanos.

Dentro de las operaciones que se realizan cada día un buen número de estas son operaciones estéticas. Los avances dentro de este campo han permitido que cada más sean los cambios que podamos hacernos.

Anteriormente este tipo de cirugías estaban destinadas a deformidades, o a operaciones paliativas (reconstrucciones, problemas de espalda). Hoy en día hasta los más jóvenes sin problemas de salud deciden someterse a ellas.

El consumismo y el cambio de los cánones de belleza también se han convertido en factores clave para el auge de este tipo de operaciones.Queremos parecernos a la gente que sale en las portadas, y no dudamos en pasar por el bisturí para ello.

Están consideradas dentro de las operaciones voluntarias, aparentemente lo que queremos es mejorar un aspecto objetivo o subjetivo (aumento de senos, rinoplastia, injertos de cabello, intervención ocular).

Y erroneamente, al ser voluntarias les quitamos inconscientemente el peligro que suponen. Se trata también de operaciones, por lo cual conllevan un riesgo del que no somos conscientes o no queremos serlo.

Si hacemos memoria seguro que nos acordamos de casos famosos de negligencias médicas, un cirujano operando en Marbella sin licencia, una anciana de 74 años fallece después de que en su segunda visita al médico es diagnosticada erroneamente y mandada a casa. Casos en los que  los médicos se han equivocado y han extirpado erroneamente el riñon sano, o han operado a un paciente sin la correcta anestesia.

Una negligencia médica no supone sólo un daño físico grave para el paciente sino también se puede traducir en un mal trato hacia este por el personal sanitario o la tardanza en la imposición de un tratamiento.

Las negligencias médicas suben imparablemente

El año pasado, la cifra de reclamacion por negligencias medicas era escalofriante. Hubo unas 15.000 denuncias anuales, de las cuales 810 acabaron con la muerte del paciente.

Entre las especialidades que recibieron más denuncias por negligencias médicas se encuentran oncología con un 26 por ciento del total y neurología con un 17 por ciento.