Materiales para Cubrir el Tejado de un Inmueble

La cubierta es la estructura inclinada, hormigonada o no, que cierra el edificio por su parte superior. Gracias a ella se mejora el aislamiento térmico y acústico dentro del inmueble y éste queda protegido de la lluvia, viento y demás agentes ambientales agresivos.

Según su tipología tenemos azoteas, cuando su desnivel es menor al 5% y se puede caminar sobre ellas, y cubiertas propiamente dichas, con un gran desnivel para dar escorrentía al agua de lluvia o impedir la acumulación de nieve.

Los laterales de la cubierta son los faldones, que son las superficies inclinadas recubiertas de teja.

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Tipos de cubierta

Según la zona geográfica en que esté construido el edificio, sus faldones deberán adoptar una u otra forma. Así tenemos cubiertas a un agua, a dos, a tres, etc, según las distintas direcciones que puede recorrer el agua de lluvia al incidir sobre ella.

En la cubierta convergen varios elementos con distintas funcionalidades. Debe existir un elemento soporte, generalmente hormigonado, que soportará todos los materiales de protección que se dispondrán encima.

A continuación, una capa aislante, que evite que el calor almacenado en el edifico escape al exterior. Y esto es vital en los meses fríos de invierno. En http://aparejadorencoruna.com se pueden apreciar todos los métodos para aislar un inmueble del frío y ahorrar calefacción y también como evitar la humedad.

Finalmente, sobre el soporte y el aislamiento, podemos encontrar la capa de protección, formada por tejas cerámicas o chapas metálicas (como el zinc)

Los materiales empleados en la cubrición del inmueble son de diversa tipología por causa de la costumbre de la zona donde está edificado y la facilidad o no de encontrar unos u otros. Lo más utilizado son las tejas curvas o árabes. La pizarra es más utilizada en zonas del norte de España con climas duros.

Hay que tener en cuenta que cada uno de estos materiales tiene distintos requisitos de colocación, y sus pendientes pueden variar.

El mejor método para ejecutar un tejado estable es realizando un entablado sobre el forjado inclinado, y colocando tejas en forma de acanaladuras fijadas con pelladas de mortero y cascote. La teja es un material duro.

En cambio la pizarra, aunque tiene la propiedad de ser impermeable y duradero, es bastante frágil. Hay que tener especial cuidado en clavar las losetas de pizarra correctamente sobre el entramado de madera, y vigilar los correctos solapes entre las piezas, para impedir que pase la humedad.

Un material que empieza a caer en desuso son las planchas onduladas de fibrocemento, que prácticamente se emplea para el recubrimiento de naves industriales.

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